jueves, 17 de febrero de 2011

El sector de la construcción como integrador social


trabajo para la juventud

Desde los años ochenta el sector de la construcción no sólo ha sido el principal pilar económico de nuestro país sino que también ha cumplido como un sector de integración social. Muchos oficios de la construcción siempre fueron mal vistos socialmente. Los principales motivos que motivaban esta percepción por parte de la sociedad fueron los trabajos denigrantes y los salarios. A esta percepción se añadía la inclusión de una parte de trabajadores de extratos sociales bajos o excluidos sociales. Los perfiles de los trabajadores del sector se dividían entre quienes por su formación no podían optar a otro trabajo pero aportaban profesionalidad y aquellos que su exclusión social les relegaba estos trabajos como única salida. Con las mejoras en los procesos productivos fruto de la evolución tecnológica el sector aumentó su productividad pero especialmente redujo la penosidad y dureza de las condiciones de trabajo.  Este cambio junto con el aumento del peso del sector en el PIB atrajo un gran volumen de mano de obra no cualificada. La externalización de todos los procesos productivos junto a la especialización derivó en mejores condiciones de trabajo y mayores retribuciones salariales.


creción de riqueza
El boom económico permitió un aumentó de las retribuciones del sector muy superior a los demás sectores que no fueron beneficiados por los aumentos de renta. El perfil del trabajador de la construcción había cambiado. Los babyboomers se habían incorporado al sector y a pesar del aumento del consumo de drogas en el sector se consiguió evitar la estigmatización social. El largo boom económico permitió la integración social de buena parte de un extrato social que había supuesto un lastre económico y social durante muchos años. Ahora que el boom se acabó tenemos a muchas familias sin trabajo y sin posibilidad de encontrarlo. La construcción ya no es un sector generador de empleo al que se podía acceder como un trabajo más o como una salida laboral cuando no había otra cosa. La situación actual tiene contra las cuerdas a medio millón de familias que no pueden pagar sus hipotecas. Desde un punto de vista social casi todo lo que consiguió la construcción se ha esfumado. Ahora tenemos a familias integradas socialmente a los que la vida los ha vuelto a poner contra las cuerdas. Los embargos de viviendas se suceden y están afectando a más de un millón de familias. La protección social de Estado es insuficiente para hacer frente a las necesidades de las familias con un fuerte componente de deuda hipotecaria en sus cuentas. Ahora con la agonía del sector y su extensión a los demás sectores no hay salida laboral.

entre todos construimos nuestra sociedad

Sin este instrumento integrador se me hace difícil vislumbrar una salida airosa para estas familias y tampoco veo salida para integrar socialmente a los jóvenes que viven en extrema pobreza.  Es por todo ello que la construcción representa no sólo un pilar económico sino también social. Y este pilar social es el que ha permitido no sólo la generación de riqueza en nuestro país sino también reducir los índices de pobreza. Es un sector que además de la riqueza que aporta al PIB merece además ser muy seriamente tenido en consideración por las mejoras que ha producido en los índices de pobreza moderada y pobreza extrema en nuestro país. Sin este sector el futuro se vislumbra muy difícil para España no sólo por la paz social sino por que provoca un aumento de la pobreza, exclusión social y en un aumento de la inseguridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario