martes, 14 de diciembre de 2010

amigos para siempre

El destino es caprichoso y no sabemos lo que nos tiene preparado. En ocasiones, el destino, la vida o Dios, te ponen en tu camino a personas que se convierten en una “amistad eterna”: cuando entraran en tu vida la cambia por completo. Te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Es alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna.

Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno. Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue. Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra. Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien. Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte. Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.

1 comentario:

  1. ¡Amén! Se podría decir más alto, pero no más claro.

    Saludos, Fran.

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