miércoles, 23 de julio de 2014

La verdad nos hace libres



Me salgo excepcionalmente de la línea habitual de reflexionar sobre asuntos puramente  existenciales o espirituales, para expresar mi punto de vista sobre un "bien" fundamental.
Quiero dedicar estas palabras a mi amigo David, con el que hace un rato he podido compartir café y tertulia. Él es un gran conversador, pero sobre todo es una persona sencilla, humilde, sincera y honesta, aunque por defender estos principios morales se encuentre en una encrucijada difícil de predecir.
Muchas personas bajo la excusa de "no incomodar u ofender" se callan la verdad. El que comulga con ésta actitud “pasota”  se hace cómplice de la mentira que cada vez más se esparce sobre nuestra sociedad. ¿Yo lo hago? A veces, lo reconozco.
A pesar de ello y no queriendo pecar de pedante si digo que, yo no soy cómplice, no me callo; predico la verdad, comparto la verdad, vivo la verdad, transmito la verdad, defiendo la verdad; aunque me duela, aunque incomode, aunque ofenda, aunque moleste. La verdad es la verdad y punto. Sólo conociendo la verdad, muchos seremos libres.

Para terminar quiero lanzar a los cuatro vientos un mensaje de paz y solidaridad. Creo firmemente que  la verdad nos hará libres y que es posible el paraíso en la tierra. ¿Utópico? puede ser, pero si nos quedamos quietos y no hacemos nada por cambiar esta sociedad, dejaremos que “las sombras triunfen sobre las luces”. Entre todos podemos crear una sociedad en la que el amor fraternal y verdadero mueva al mundo. ¡Ánimo! Es posible. Y tú ¿Que opinas?


lunes, 7 de julio de 2014

Reir es salud

Aristóteles afirmaba que: “la risa es un ejercicio corporal valioso para la salud”. Parece que el filósofo griego tenía razón.   Un proverbio chino dice que para estar sano hay que reírse al menos 30 veces al día. Pero con que riamos aunque sea tres veces al día, durante un minuto cada una estaría bien, ya que un minuto de risa equivale a 45 de relajación. Tendríamos que volver un poco a ser niños. A los seis años reímos unas 300 veces al día de media y de adulto, de 15 a 20… Así nos va. Comienza un nuevo día agradeciendo y mantengamos el corazón alegre para tener una vida más larga; quizá sea muy saludable el revisar qué tal andamos de risas y alegrías.

jueves, 12 de junio de 2014

Tienes un don


Mientras más compartimos nuestra Luz, más Luz creamos para todos.


Si tenemos cien €uros y regalamos un €uro, ya no seguimos teniendo cien €uros ¿verdad? Tenemos noventa y nueve. En el mundo material, si regalo algo, entonces inevitablemente tengo menos de eso que di.

En espiritualidad, por el contrario, tratamos con energía que no disminuye. Míralo de este modo: Si tomamos una vela y la usamos para encender otras cien velas, la Luz de la primera vela no cambia o disminuye. Por el contrario, la Luz total de la habitación se incrementa.

Según los principios de la espiritualidad, mientras más compartimos nuestra Luz, más Luz creamos para todos, incluyéndonos.

jueves, 8 de mayo de 2014

Mi estado parece un sueño

En el mundo estamos esclavizados de mil pensamientos, en el  Interior está el silencio.
Me comunico conmigo mismo por primera vez, a través de la voz del Silencio.
Y, por voluntad propia contacto conmigo mismo,  algo que aparentemente debería ser así, pero no lo es,  nunca  el profano contacta consigo mismo, a no ser que se le explique por la iniciación.
Me doy cuenta somos gigantes de Luz, pero con pensamientos de pequeñas larvas que viven en el estiércol.
¿Cómo puede ayudar el pensamiento de una larva de escarabajo estercolero?
Quien tenga en sí mismo una chispa divina de Luz, que no siga pensando desde su sombra, y  recuerde que no es una lombriz sino una Ave Fénix.

martes, 8 de abril de 2014

Volver a empezar

Cuando la vida se derrumba, cuando nuestros proyectos caen hechos añicos, cuando quien amamos nos traiciona, cuando ese trabajo en que habíamos puesto tanta energía nos abandona es cuando la vida te está pidiendo volver a empezar…
No sé porque cuesta tanto empezar de cero cuando en realidad es la oportunidad de iniciar una nueva aventura por esta vida… pero claro, nos han enseñado a planificar cada suceso de nuestra vida, sin dar cabida a las sorpresas y sufrimos al no poder cumplir esos planes, cuando debería entusiasmarnos hacer otros…
La vida no es un viaje por un camino recto sino una ordalía llena de curvas, encrucijadas, puentes, túneles, montañas, valles, mares y ríos… es un viaje que puede ser muy entretenido solo si cambias tu percepción de ello…
Y estamos todos los días volviendo a empezar, cada mañana al despertar renacemos, cada vez que entramos al aula del colegio o a la oficina en el trabajo volvemos a empezar… cada semana estamos reiniciando la tarea, cada mes, cada año, cada cumpleaños, cada sonrisa, cada palabra es un renacer… entonces ¿Por qué nos cuesta tanto empezar de nuevo?
Si no ofreciéramos tanta resistencia al cambio no habría necesidad de que todo se desmoronara para volver a empezar. Bastaría con darnos cuenta de que ya no somos felices en donde estamos, que nuestros ideales han cambiado, que ese trabajo ya no nos realiza o que esos círculos que frecuentamos ya no satisfacen nuestros ideales… Sería fácil si no nos hubiesen programados para retener y conservar todo. La sociedad juzga a quienes van cambiando de trabajo, de pareja, de lugares… cuando lo único que debiéramos hacer es escuchar al corazón para estar en cualquier lugar, situación o relación… es simple, pero lo hacemos tan complicado…
Las energías de este tiempo nos llevan a fluir y eso es darle paso al alma para que se manifieste y escuchar al corazón. Si estás en un trabajo que odias y debes tomar pastillas para soportar la presión que te causa, tal vez deberías buscar otro que te haga más feliz, aunque la remuneración sea menor… o quizás debas dejar de estar colaborando en el cumplimiento de los sueños de tu jefe y la vida te esté invitando a ir a concretar tus propios sueños.
 Si estás en una relación por costumbre, por temor a la soledad o porque económicamente te resulta más conveniente, tal vez sea hora de que pongas oído a tu corazón para ver que te aconseja al respecto… y si creciste, pero tu grupo de amigos se mantiene intacto, sin dar cabida a lo nuevo –o al revés– será que el Universo te está gritando que cambies…
Siempre parece difícil volver a empezar porque nos saca de la zona de confort y debemos caminar hacia lo nuevo. Pero lo nuevo siempre resulta atractivo, cuando no interviene el ego… porque es ese tirano quien no quiere que cambies porque está muy cómodo donde te tiene y te recuerda constantemente ¿Qué van a decir los demás si…? Es eso lo que te mantiene anclado en la infelicidad. Tu Ego.
Te recuerdo que cuando debas partir de este planeta, tu ego permanecerá aquí, esperando poder tiranizar a otro ser y serás tú, el verdadero Ser que te habita, quien se encontrará con la terrible verdad de que por miedo, cobardía o vanidad no se permitió vivir la vida como una gran aventura llena de experiencia nuevas que integrar… y tendrás que volver a repetir de grado (vida) para poder volver más crecido y seguir avanzando en la espiral evolutiva…
No importa si tienes 25, 30, 40, 70 u 80 años… siempre podrás volver a empezar, aunque sea en el mismo lugar, pero con otra visión, con una nueva conciencia y sobre todo con una vibración más elevada… porque volver a empezar siempre es ascender…
A todos mis queridos lectores les estoy dando un empujoncito para que se animen a volver a empezar… justo hoy, cuando la Luna, el Sol y Urano en Aries nos gritan en coro y a todo pulmón: ¡ATRÉVETE, VUELVE A EMPEZAR!


 Feliz recomenzar…

NOTA: publicado en honor a mi querida amiga Mª Ángeles Cecilia O.



Fuente: ttp://mer-sanandoelalma.blogspot.com.es/2014/03/volver-empezar.html

martes, 18 de marzo de 2014

El poder de la risa


    La risa tiene el poder de elevarnos fuera de nuestro caos y de subyugar a nuestro ego.

    Ríete de la vida tan a menudo como puedas, incluso ríete de ti mismo. Una de las mejores formas de combatir la negatividad es no tomar todo tan en serio.



viernes, 14 de febrero de 2014

Camino a la verdad




Un discípulo preguntó a su maestro cómo podía alcanzar la verdad..
a lo que el maestro le hundió la cabeza en el agua hasta el punto de casi producirle el desmayo.
entonces le sacó la cabeza del agua y le preguntó: 
cuando tenías la cabeza en el agua deseabas riquezas?
no..dijo el discípulo.
Deseabas mujeres bonitas o trajes?
no..volvió a responder.
que deseabas?..preguntó el maestro.
VIVIR!!!!! dijo el discípulo.
a lo que el maestro replicó:
''cuando ese sea tu único anhelo podrás entrar en el camino de la verdad''..



¿Qué te produce más ansiedad?

El ser humano tiene la tendencia a padecer de un estrés anticipatorio que nos genera la dolorosa ansiedad.

La ansiedad nos engaña creando un futuro imaginario que en realidad no existe.
Por ejemplo, puede ser que sientas ansiedad porque cuando vas a volar piensas que tendrás un accidente aéreo, así que evitas aquello a lo que le temes. Por lo general ese asunto negativo no ha sucedido y probablemente nunca sucederá. Esto aplica en todo, desde invitar a alguien a salir, hablar en público o caminar por una calle solitaria a altas horas de la noche.
Hoy  ¿Qué te produce más ansiedad?
En lugar de imaginar lo peor, date la oportunidad y siente el placer de imaginar lo mejor. Piensa cuanto puedes ganar al pensar de esta forma.


¡Somos aquello que pensamos!





lunes, 13 de enero de 2014

¡Florecer!

Puede que te pase en la actualidad o te ocurriera en el pasado, pero al igual que tú, hace unos años un gran amigo mío padeció en sus carnes la experiencia dolorosa que procede de la injuria, la calumnia, la ofensa a sus seres queridos… indudablemente toda herida deja su cicatriz, y el me ha reconocido que, todavía al mirar su cicatriz trae a colación el recuerdo de aquel mísero atentado.
Aprendemos de ésta experiencia que, en ocasiones otras personas tratan de minimizar tus sueños, esperanzas, tu futuro y tu persona. Que tratan de aplastarte poniéndote en ridículo o por muchos otros medios mucho más mezquinos. Las personas malintencionadas pueden tratar de llevarnos a la ruina más absoluta.
Por la razón que sea, nuestros esfuerzos por mejorar, por ser más felices en la vida, se pueden volver el blanco de ataques. Estas personas deben pensar que somos peligrosos para ellas en alguna forma; deben creer que si progresáramos personalmente o en nuestra sociedad, eso sería una amenaza para ellas. Por eso tratan de minimizar nuestro talento y capacidad de diversas formas. Algunos dementes incluso tienen un plan general que dice: “Si X tiene más éxito, puede ser una amenaza para mí; por lo tanto, debo hacer todo lo posible para lograr que X tenga menos éxito”. Son tan obtusos que, nunca se les ha ocurrido que sus acciones podrían convertir a X en su enemigo, aunque no lo haya sido antes. Podría decirse que esta es una forma casi segura en que estos dementes se meten en problemas; algunos lo hacen sólo por prejuicio o porque “alguien les desagrada”. Sin importar cómo traten de hacerlo, su verdadero propósito, como tal, es hacer que la persona que es su objetivo, empequeñezca y fracase en la vida.


La justicia la divina y a veces la de los hombres, pone a estos individuos en su sitio, incluso pagando penas que dejan empequeñecido el daño que intentaron infligir, pero existe una manera de resolverlo a largo plazo que rara vez falla.
La manera de resolver realmente esta situación y de manejar a estas personas, la manera de vencerlas es florecer y progresar interiormente. Ah sí, es cierto que tales personas, al ver que uno mejora su suerte, pueden ponerse histéricas y atacar con más fuerza. Lo que hay que hacer es encargarse de ellas si uno debe hacerlo, pero no dejar de florecer y progresar, ya que eso es lo que tales personas no quisieran que hicieras.
Si te lo propones y lo consigues, tales personas caerán en apatía y pueden darse por vencidas completamente.
Si nuestras metas en la vida valen la pena, si las llevamos a cabo, si florecemos y progresamos interiormente, con toda seguridad saldremos vencedores. Y con optimismo, con honorabilidad, con decencia… sin dañar un solo pelo de sus cabezas.


"haz a los demás lo que quieras que te hicieran a ti"



viernes, 3 de enero de 2014

Cuento chino

Se cuenta que, en el año 250 A.C., en la China antigua, vivía un príncipe que iba a ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, antes debía casarse. Sabiendo esto, él decidió hacer una competición entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y les lanzaría un desafío que debían superar para ser merecedoras de su corazón.
Una anciana que servía en el palacio desde hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija Lüzi Hsi, tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.
Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
"Hija mía, ¿que vas a hacer allí? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán ahí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.”
La hija respondió:
"No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos, algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz"
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses, será escogida para ser mi esposa y futura emperatriz de China."

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.
Pasaron tres meses y nada brotó. La joven Lüzi Hsi, intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado.
Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias, ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Lüzi Hsi, aquella bella joven sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada. Entonces, con calma el príncipe explicó:

"Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. ¡Todas las semillas que entregué eran estériles!."

"Si para vencer, estuviera en juego tu honestidad, pierde. Serás siempre un vencedor."

domingo, 29 de diciembre de 2013

virtudes

Recomendad a vuestros hijos que sean virtuosos, sólo la virtud puede traer la felicidad, no el dinero, yo hablo por experiencia, ella fue la que me levantó de la miseria, a ella, además de mi arte, tengo que agradecer no haber acabado con mi vida a través del suicidio.
Ludwing van Beethoven

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Casualidad o causalidad

No es ésta la única ocasión en la que hablo de la dualidad casualidad/causalidad, pero me parece un tema de tanta profundidad reflexiva que, lo traigo nuevamente a colación acompañado de un vídeo que he encontrado en Youtube.
Continuamente he mantenido lo que a mi gran amigo Gabriel le gusta recordar que, no existen las casualidades, sino las causalidades. Que nada ocurre porque sí. Que las cosas ocurren por una razón, por una causa. A veces, incluso, por varias. Pero hasta ahora nunca había reflexionado profundamente sobre ello.
La causa de un objeto es aquello que lo origina; la explicación de por qué está ése objeto ahí, de cómo ha llegado hasta ahí. La causa de un objeto no es aquello para lo que ha sido creado; no es ni la explicación de PARA QUÉ está ahí, ni de cuál es su FINALIDAD. He aquí la gran diferencia: no es lo mismo explicar el por qué de un objeto (causa o causalidad) que explicar el para qué de un objeto (fin o finalidad).
Que todos poseamos un por qué no quiere decir que tengamos un para qué. Que poseamos causa no quiere decir que tengamos finalidad. Que estemos aquí por una causa y no por mera casualidad no quiere decir que tengamos destino.
Hablar de causalidad no es hablar de destino.
Estamos aquí POR una razón, por una causa; pero no PARA una razón en particular, para un fin.
Tengo causa. No sé cuál, pero la tengo, y eso no condiciona mi finalidad, mi futuro ni mi destino. No necesito conocer mi causa para poder elegir mi finalidad en la vida.
El poder de Dios, la evolución, la adaptación, un terremoto, un milagro… ¿Qué más da? La causa más inmediata y cercana de por qué estoy aquí es mucho más sencilla de comprender: el amor.
Estoy aquí porque dos personas se amaron, y de ese amor nací yo. Ése es mi por qué, mi causa. Mi destino, mi fin, está bajo mi decisión y es, al fin y al cabo, una de las pocas cosas que realmente me pertenecen.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Del morir

Hoy quiero dar espacio y difusión a un erudito de la palabra, a un buen amigo y H
Del morir quiero hablarles hoy. Y eso que escribir sobre la muerte es algo muy poco habitual en nuestra sociedad, sobre todo porque no es un tema precisamente alegre por sí mismo y parece que a los lectores estándar no les hace muy felices que digamos. Hablar de la muerte es algo así como adentrarse en terreno pantanoso, poner los pies en materia oscura y resbaladiza sobre la que es fácil entristecerse y quedarse mohíno. En esta sociedad de la tecnología, de la conectividad y de las grandes soledades humanas, el tema de la muerte no está bien visto por la mayoría consumista. Pero sin embargo, muchos han sido los pensadores y grandes hombres que han escrito y hablado sobre este asunto en el pasado. El que primero me viene a la cabeza es el clásico Séneca, cuya obra toca en buena medida el tema de la muerte.
En la obra de Séneca se aborda el tema de la muerte
En la obra de Séneca se aborda el tema de la muerte
Hemos de saber que este argumento viene siendo principal entre los filósofos desde los tiempos de Sócrates. Para ciertos espíritus pensantes, la vida se reduce a un simple entrenamiento con vistas al acto de morirse. Recordemos que Séneca propaga ciertos silogismos que parecen reducir la muerte a un paso necesario y hasta positivo. Así viene a decir en sus Cartas que «ningún mal es grande si es el último», pero se nos antoja que va más allá y defiende una buena armonía conciliadora entre la vida y la muerte.
Séneca se inclina de un modo esencial por la buena muerte, una buena muerte que a veces puede atañer al suicidio. Sería una muerte serena, elegida, un cenit de la vida misma, una culminación voluntaria del camino vital. Lo cierto es que tampoco se habla apenas de este fenómeno, pero en el mundo, y especialmente en los países más desarrollados,  se suicidan miles de personas todos los años.
Nos incomoda el concepto de la muerte. Sabemos que hemos de pasar por el aro tarde o temprano —quizá mañana mismo, o pasado—, pero no se nos ocurre meditar un poco al respecto; y menos todavía sacar el tema a colación durante una charla entre amigos, por ejemplo, incluso aunque la conversación dé pie al abordaje del asunto. Esta sociedad materialista que

miércoles, 6 de noviembre de 2013

PEQUEÑAS COSAS

1- Ese buen día, de mamá, papá o de una persona especial, que te hace sentir valorado cuando apenas empiezas la mañana.


2- Esa taza de te, café, chocolate, ese pan con mantequilla, mermelada....
ayuda

lunes, 14 de octubre de 2013

Todo a su debido tiempo

Amanecer en Estepona
Desconozco si a ustedes le pasa, pero a veces tengo la sensación de ir demasiado deprisa a los sitios, que necesito hacer más, aprovechar más el tiempo y que en un hueco que hay en la agenda hay que meter algo nuevo que hacer. Pronto algún moralista diría que tengo el riesgo de caer en el activismo. Pero eso ahora no es la cuestión. Voy al diagnóstico de los hechos y luego analizaremos cómo lo podemos arreglar.
En ocasiones tengo la impresión, como les cuento, por ejemplo cuando disfruto de un café a la orilla del mar o de una cervecita con los amigos, que debe pasar más rápido el tiempo para llegar antes a la próxima cita con la agenda. Digamos que tengo la sensación de vivir acelerado. Precisamente a la orilla del mediterráneo en una de estas tardes bellas que el otoño nos está regalando y el sol del atardecer se colorea como anaranjado me ayudó mucho precisamente un comentario que surgió sobre los bailes latinos, tango, salsa… Un, dos tres, cinco, seis, siete.
Amanecer en Estepona 2

Por mucho que queramos correr, el compás es el compás; el ritmo es el ritmo y por muy rápido que quisiéramos dar los pasos y correr más la salsa sigue con su ritmo. La vida sigue con su ritmo. Y por muy rápido que queramos hacer las cosas el sol sigue saliendo, más o menos a la misma hora, y poniéndose, más o menos a la misma hora. El ritmo que queremos imprimir a la vida pasa necesariamente por la misma vida. Por muy rápido que queramos cambiar, todo tiene su tiempo. Por muy rápido que deseemos mejorar, todo tiene su ritmo, su compás.
El tiempo está para servir de medida no para ser esclavos del tiempo, apretándolo hasta que se desemboca en el estrés, ansiedad… y finalmente depresión. Es cierto que la pereza es una tendencia que es buena desterrar. Pero una cosa es la pereza y otra es que apenas nos de tiempo de saborear todo lo que de bueno cabalga con el tiempo, todo lo que de bello nos regala el nuevo día, la jornada que progresivamente se va desplegando frente a nuestros ojos. Tenemos todo un día por delante, por eso te sugiero que lo disfrutemos a ritmo de salsa, a ritmo de vida, poniendo la atención en cada cosa que hagamos. Que ya llegará el próximo compás.

sábado, 12 de octubre de 2013

Una ocasión para crecer

 Llevo algunos años ayudando como voluntario en varias ONGs, y día a día me doy cuenta que recibo más de lo que puedo dar, cumpliéndose fielmente el axioma que que todos debemos tener presente "recogemos lo que sembramos". Es por ello que me siento en la obligación moral de traer a colación un conocido relato para abordar el tema de las limitaciones personales y "defectos". Una ocasión para crecer.
Azucena
Cuenta una historia que un cargador de agua tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que llevaba sobre los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino que tenía que recorrer a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua.
Durante dos años esto fue así, desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la
Linaria
mitad de su trabajo. Así que la tinaja quebrada habló con el aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”
Margarita

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivo: “Cuando regresemos a la casa quiero que te fijes en las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.” Así lo hizo la tinaja y vio muchísimas flores hermosas a los largo del trayecto, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces: “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen a tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las ha regado. Si no fueras exactamente como eres, incluso con tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”

martes, 24 de septiembre de 2013

Afán de superación

Cuando te diagnostican cáncer, te extirpan un miembro... No es fácil seguir adelante, hay que tener una gran fe en si mism@ y una fuerza de voluntad a prueba de bombas para continuar con tu vida. Hay muchos momentos en el que las fuerzas físicas y psicológicas flaquean, y te planteas tirar la toalla, pero siempre hay un destello de luz en el que te das cuenta que, la vida es maravillosa y estás obligad@ a superar todos los obstáculos de la vida.
Sin duda hay historias desgarradoras, pero la vida nos demuestra que el espíritu no tiene límites, los límites nos los ponemos nosotros. Es por ello que de vez en cuando nos vemos sorprendidos con historias de superación increíbles, esta es una de ellas.
Disfruta de las imágenes y despues párate a pensar cuan importantes son los problemas que tienes.
Recibe u afectuoso saludo.

jueves, 1 de agosto de 2013

Dejar ir el ego

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miércoles, 31 de julio de 2013

UNA SONRISA




Una sonrisa cuesta poco,

pero vale mucho.

Quien la da es feliz
y quien la recibe la agradece.


Dura sólo un instante

y su recuerdo, a veces,
perdura por toda una vida.


No hay nadie tan rico

que no la necesite,
ni nadie tan pobre
que no la pueda dar.


Produce felicidad en el hogar,

prosperidad en los negocios y es
contraseña entre los amigos.


Es descanso para el cansado,

luz para el desilusionado,
sol para el triste
y antídoto para los